10 reglas para el trabajo y la vida, según Milton Glaser

Aunque sea probable que no te sea familiar el nombre de Milton Graser, sí conocerás parte de su trabajo. Este diseñador gráfico estadounidense, ilustrador y cofundador del revolucionario taller de diseño “Pushpin Studio” es el creador del famoso logotipo de la ciudad de Nueva York (“I love NY” que reemplaza ‘love’ por el corazón), una de las ideas más replicadas en la historia del diseño.

La icónica imagen de Nueva York es su obra más conocida, pero el trabajo de Milton Graser a lo largo de varias décadas es extensísimo y valorado en mundo de la comunicación, el diseño y la publicidad. Su presencia e impacto en la profesión a nivel internacional es formidable.

En una conferencia que dio en la asociación profesional americana de diseño (AIGA) hace un balance de que lo que ha aprendido a lo largo de su carrera: desde cómo trabajar con otras personas, ser profesional o cómo mantenerse relevante como diseñador.

Las 10 reglas de Milton Glaser para el trabajo y la vida

1. Trabaja para la gente que te gusta

Hace algunos años me di cuenta de que…. todo el trabajo que había hecho que era importante y significativo surgió de una relación afectuosa con un cliente. En última instancia, nos con este tipo de relación nos volvemos más exitosos y satisfechos con nuestro propio trabajo, lo que crea un bucle de retroalimentación positiva.

2. Si puedes elegir, nunca tengas un trabajo fijo

Aquí, Glaser cita al compositor John Cage: Nunca tengas un trabajo, porque si algún día tienes un trabajo alguien te lo quitará y entonces no estarás preparado para tu vejez.

Si te levantas todas las mañanas y sientes miedo, tienes un trabajo. Si te despiertas todos los días con energía para seguir adelante con el siguiente proyecto que se te presente, tienes una vida emocionante.

3. Evita a las personas tóxicas

Glaser recomienda hacer un test con un compañero que parece cuestionable. Si, después de pasar tiempo con esa persona “estás más cansado, entonces has sido envenenado. Si tienes más energía, te has nutrido. La prueba es casi infalible y te sugiero que la uses el resto de tu vida”.

4. El profesionalismo no es suficiente

Glaser admite que un historial de excelencia fiable es algo que debe buscar un neurocirujano o un mecánico de automóviles, pero para los que trabajan en las artes, la “transgresión continua” es la cualidad que hay que cultivar. El profesionalismo no permite eso porque la transgresión tiene que abarcar la posibilidad del fracaso y si eres profesional tu instinto no es el de fracasar, es el de repetir el éxito. Si eres profesional tu instinto te lleva a repetir lo que ha sido exitoso, en lugar de arriesgarte a fallar.

5. Menos no es necesariamente más

A esta máxima, Glaser propone una alternativa: “Solo lo suficiente es más”.

6. No se debe confiar en la moda

El cambio es constante. Los estilos van y vienen. Ciertos estilos funcionan para ciertos momentos, pero adaptarse rápidamente y entender el paisaje estilístico subyacente es una manera segura de hacer un gran trabajo con longevidad.

7. El modo en que vives cambia tu cerebro

Glaser afirma que nuestro entorno afecta a nuestro trabajo y a nuestra forma de pensar.
“El cerebro es el órgano más receptivo del cuerpo. El pensamiento cambia nuestra vida y nuestro comportamiento. Creo que el dibujo funciona de la misma manera. El dibujo también te hace atento. Te hace prestar atención a lo que estás viendo, lo cual no es tan fácil”.

8. La duda es mejor que la certeza

El escepticismo es necesario y cuestionar los absolutos y el statu quo es siempre un prerrequisito para un trabajo verdaderamente innovador. La creatividad fluye a la mente que es receptiva a lo nuevo y lo fresco, y esto solo puede venir de dejar ir las nociones familiares.

9. No importa (sobre envejecer)

Envejecer o ser joven, llegar tarde o llegar temprano, tener un mal día para el cabello o no tenerlo. Todas estas cosas disminuyen su valor relativo en el tiempo. Así que lo verdaderamente importante al final es ser consciente y estar inmerso en el viaje, prestando poca atención a los años que pasan.

10. Di la verdad

Glaser apunta a la ética. Los diseñadores, al igual que los periodistas, son comunicadores. Los diseñadores tienen la gran responsabilidad de decir la verdad y ser honestos con el público.

(Fuente: Open Culture)

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