La meditación como clave para aumentar la productividad

Aunque son muchas las personas las que todavía no lo admiten, el mero hecho de estudiar, de adquirir conocimientos, puede llegar a ser una tarea realmente dura. No en vano, no son pocos los estudiantes los que dedican media vida, literalmente, a formarse en determinadas áreas.

La necesidad de buscar una mayor productividad

Todo esto es una realidad que hace que los estudiantes busquen fórmulas que les permitan una mayor productividad. Un mayor rendimiento a la hora de asimilar conocimiento que, como no podía ser de otro modo, reduzca el tiempo de dicho estudio.

Una vez planteado este escenario hay que decir que aumentar esa productividad puede ser más sencillo de lo que se pueda llegar a pensar. Se ha demostrado que la meditación conlleva una serie de beneficios, tanto a nivel físico como a nivel mental, que permite asimilar conocimientos con una mayor eficiencia.

La reducción del estrés es la clave

Cierto es que el estrés es una respuesta muy útil del organismo del ser humano ante determinadas situaciones. Sin embargo, un estrés permanente y descontrolado no es nada beneficioso. Este estrés hace que aumente la segregación del cortisol, una hormona que desencadenará una serie de reacciones que impedirá que afrontemos el estudio de una manera sosegada.

Pues bien, la meditación, con sesiones incluso de 10 minutos diarios es más que suficiente para reducir los niveles de esta hormona y, en consecuencia, del estrés. Una reducción del estrés nos permitirá afrontar el estudio de una manera más optimista, más tranquila y, en definitiva, con una mayor capacidad de recepción ya que no hay factores externos que lo impidan.

Aumenta la capacidad de concentración

La meditación, en esencia, y a pesar de que hay muchas variantes y maneras de afrontarla, nos ayuda a tomar consciencia de todo nuestro yo.

Si nunca lo has practivado puede resultar impactante: notaremos nuestra respiración, los latidos del corazón así como cualquier movimiento involuntario. Con el paso del tiempo puede ser enormemente liberador. Iremos aprendiendo a estar en cada momento al 100%, sin ningún tipo de interferencia.

Un estado que nos permitirá tener una mayor capacidad de concentración. Por nuestra mente no hará acto de presencia ninguna preocupación. Y claro, si se desarrolla la capacidad de concentración, de estar en el hoy y en el ahora, la asimilación de conocimientos será mucho mejor. Es más, se ha demostrado que aquellas personas que meditan para aumentar su capacidad de concentración son mucho más receptivas a las distintas técnicas de estudio que existen actualmente.

Favorece el descanso

Ni que decir tiene que la importancia de un descanso de calidad es vital tanto a nivel físico como a mental. Si bien es cierto que en muchas ocasiones se recomienda dormir entre 7 y 8 horas, se sabe que no es tan importante el número de horas como la calidad de las mismas. Una realidad en la que la meditación nos puede ayudar, sin lugar a dudas. Como ya se ha comentado, poder encontrarse con uno mismo, en algún momento del día, y liberar la mente de todo aquello que carece de importancia, hará que el sueño sea más profundo, más reparador.

La principal consecuencia de esto no puede ser más evidente. Una persona, en este caso un estudiante, más descansado y con los biorritmos ajustados, tendrá una mayor capacidad de aprendizaje. La concentración será mayor y todo esto hará que la productividad aumente de manera exponencial.

3 consejos prácticos para iniciarse en la meditación

Como se ha podido comprobar, algo tan aparentemente sencillo como es la meditación tiene muchas ventajas. Eso sí, hay que hacer hincapié en un hecho que es clave y no es otro que la constancia. No basta con meditar, o al menos intentarlo, un día a la semana. Hay que persistir. Hay que ir perfeccionando la técnica y hay que ir logrando objetivos cada vez mayores. Por ello, para alcanzar esta perfección, es interesante seguir unas sencillas pautas.

• Comienza con sesiones de meditación de apenas 2 minutos. Puede parecer poco tiempo pero el dominio de la mente y el cuerpo durante esos dos minutos harán que, posteriormente, el camino a recorrer sea más sencillo.

• Ayúdate de sesiones guiadas. Hasta que no tengas una técnica depurada no podrás prescindir de las sesiones guiadas. Unas sesiones que, dicho sea de paso, son imprescindibles para ir adquiriendo los hábitos que está técnica requiere.

• Ayúdate de la música o de los aromas. No son pocos los casos en los que el silencia puede ser un enemigo más que un aliado. Pues bien, en estos casos incluye algo de música relajante o algún aroma en la estancia.

Si quieres seguir profundizando, aquí tienes una selección de tips de meditación para optimizar tu tiempo de estudio.

 

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