Dia Mundial del Beso

Día Internacional del Beso

El más difícil no es el primer beso, sino el último.

Paul Géraldy (Poeta y dramaturgo francés 1885-1983)

Alegría, tristeza, emoción, pasión… Un beso puede encerrar un sinfín de emociones, es un gesto pequeño que puede significar un mundo.

Un beso puede demostrar afecto o simplemente un saludo (no en tiempos de COVID) y pueden ser muy diferentes: besos maternofiliales, de pareja, entre amigos… En definitiva, existen besos de todos los tipos, colores y duración. El día de hoy celebramos el Día Internacional del Beso gracias a que una pareja se besó ¡durante 58 horas!

¿Por qué se celebra el 13 de abril?

Este día se celebra desde que en 2013 una pareja tailandesa (Ekkachai y Laksana Tiranarat) batió el récord del beso más largo del mundo, nada menos que 58 horas, 35 minutos y 58 segundos.

Pero ésta no era la primera vez que la pareja batía el récord. El primer concurso se celebró en Tailandia en el año 2011 y lo ganaron. Aquel beso tuvo una duración de 46 horas, 24 minutos y 9 segundos. Un año más tarde, otra pareja marcó un récord al besarse durante 50 horas, 25 minutos y 1 segundo.

Sin embargo, la misma pareja que ya había ganado dos años atrás batió su propio récord con un beso que superó las 58 horas. Aunque cabe destacar que las condiciones no fueron nada fáciles, las nueve parejas participantes no podían sentarse, ni parar de besarse para comer, hidratarse (lo hacían a través de una pajita) o incluso ir al aseo.

Como consecuencia, el concurso en Tailandia es el que sigue reuniendo al mayor número de parejas y se considera como el que dio origen al Día Internacional del Beso. Para poder participar, es necesario que las parejas estén casadas o demostrar una relación estable con una carta escrita por los padres de los novios.

¿Pero cuál es el origen del Beso?

Según estudios antropológicos, el beso aparece originariamente en los homínidos como una forma instintiva de la madre de manifestar afecto y cuidado hacia su cría. De hecho, la mujer de Cromañón, como muchos otros animales, alimentaba a sus crías masticando primero la comida.

Pero lo cierto es que los primeros registros que se tienen de los besos provienen de la India, donde fueron esculpidos en el año 2.500 a.C. en las paredes de los templos de Khajuraho. Además, el Kamasutra, libro sagrado de Vatsyayana que describe la divinidad natural del sexo, también incluía referencias a la práctica del beso como un acto sexual.

La teoría sobre la expansión cultural en la utilización del beso como práctica sexual ratifica esta teoría: se originó en la cultura india y llegó a Europa en el periodo clásico por las invasiones de Alejandro Magno. La Odisea y los escritos de Ovidio, poeta romano, hacen referencia al beso como símbolo de afecto, amor o admiración. También aparece en el folklore y la mitología tradicional griega en relatos como la historia de Pigmalión y Galatea.

Evolución final

No obstante, el beso evoluciona según la cultura y la época. Por ejemplo, los hombres persas se besaban en la boca, pero sólo podían hacerlo las personas de un mismo nivel social para establecer pactos. Por su parte, en la cultura celta, se creía que el beso poseía propiedades curativas. En la Italia medieval, si un hombre besaba a una doncella en público estaba obligado a casarse con ella inmediatamente.

Posteriormente, durante la Revolución Industrial, se globaliza la idea del beso como símbolo de cortesía y amor entre dos personas y retoma su papel como un elemento de estimulación sexual. Por esta razón, se limitó a la intimidad, ya que se consideraba ofensivo y escandaloso en público. Sin embargo, durante el Romanticismo, la expresión del beso fue frecuente al convertirse en un elemento meramente estético.

En el siglo XX, la literatura, la pintura y hasta el cine comenzaron a utilizar el beso como un elemento lascivo. Pero no es hasta los años 60 cuando se comienza a establecer esta práctica como algo natural y público. Finalmente, en los años 90, deja de representar algo ofensivo y se convierte en un acto públicamente aceptado. Gracias a esto, el beso llegó a formar parte de la cultura popular, siendo hoy una práctica frecuente, ya sea para demostrar afecto, cariño o amor.

Beneficios del Beso

Desde Promerits, en honor al Día Internacional del Beso, os presentamos algunas de las ventajas asociadas a una de las prácticas afectivas más frecuentes en nuestro día a día:

  • Disminuye la presión arterial: los vasos sanguíneos de nuestros labios se dilatan durante los besos, haciendo que el flujo sanguíneo se dirija hacia la cara y se aleje del resto del cuerpo, reduciendo la presión arterial.
  • Fortalece la relación de pareja: un beso apasionado libera oxitocina, conocida como la «hormona del amor». Esto refuerza el vínculo emocional y físico, mejorando y fortaleciendo la relación. 
  • Reduce la ansiedad: los besos disminuyen el cortisol y aumentan la serotonina, lo que se traduce como reducción del estrés y aumento de la sensación de bienestar en el cerebro, provocando un estado general de calma.

La importancia del beso en nuestros días muestra la necesidad de entender mejor cómo funcionan las relaciones de pareja, de familia o, incluso, la propia mente humana. Por ello, os presentamos los Cursos de Especialización Universitarios en Terapia de Pareja, Terapia de Familia, así como el Grado en Psicología y muchos otros Cursos Universitarios con los que podrás aprender todo tipo de terapias.

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George Rengifo

Técnico del Departamento de Comunicación, Marketing e Innovación Estratégica de Promerits

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